A place to hideaway
“I’ve got to find a place to hideaway / far from the shadows of my mind.”
abril 18, 2012
marzo 19, 2012
febrero 25, 2012
febrero 23, 2012
febrero 20, 2012
Floating down the stream of time
from life to life with me
Makes no difference where you are
or where you'd like to be
Sail me on a silver sun
where I know that I am free
Show me that I'm everywhere
and get me home for tea
It's all too much for me to take
the love that's shining all around you
febrero 15, 2012
febrero 01, 2012
enero 27, 2012
enero 23, 2012
enero 04, 2012
[RE]LEER
Releer un cuento es algo que, dada su extensión, puede hacerse con relativa facilidad y también algo que hago de tanto en tanto. Releer novelas no sé cuán común es, pero si sé que yo también lo hago de tanto en tanto. Me agarran épocas. Después de un ciclo de lecturas nuevas, se me da por volver a leer algunos libros. Eso sí: añejos, nunca de la última tanda de lectura. Y me doy cuenta de que en mi adolescencia leía bastante y cada tanto me pregunto qué cornos tenía en la cabeza para andar leyendo Dostoyevski a los 16 años y/o qué tanto pude haber entendido de Kafka a esa edad.
Las más de las veces me cuestiono por qué nos hacían leer determinados libros en la escuela, libros que son geniales pero que a los 14 años no tienen demasiado sentido. Pienso cuántos de mis compañeritos habrán vuelto a releer esas genialidades y me sale una mueca de lástima. No creo que sean muchos, ojalá me equivoque. Lo que me da lástima es que, en general, muchas personas formaron su opinión con respecto a ciertos libros cuando eran muy pequeños y es muy difícil que la modifiquen si esos libros no vuelven a ser leídos. Si el Quijote te pareció un embole a los 15 años, cómo hago para convencerte de que ese libro es fabuloso, que dale, en serio, dale una nueva oportunidad...
Pero bueno, estoy hablando de otra cosa, yo sólo pretendía escribir sobre mi tendencia natural (?) a la relectura. Sólo por placer. Releer La insoportable levedad del ser (por poner un ejemplo e intentar ganar al menos un adepto [guiño a Ramiro]) es como volver a hacer el amor con alguna antigua pareja (por hacer un parangón un tanto cursi/trillado pero efectivo a la vez). Sabés que la vas a pasar bien, que lo vas a disfrutar tanto o más que la otra vez, y quizás descubras algo nuevo o tal vez te lleve a una zona tan diferente a la anterior. A veces me parece que releer un libro es una forma de releerse a uno mismo. Habrá que ver por dónde me pega esta vez, podré preguntarme también por qué se me dio por releer ahora X libro, podré recordarme (o no) en aquella primera oportunidad y rememorar las cosas que pensaba entonces.
En fin, sé que hay muchísimo por leer, que hay libros que me esperan desde hace rato; no obstante, cada tanto sucumbo y me encuentro con viejos libros-amantes entre mis manos y no puedo dejar de llevármelos otra vez a los ojos. Cada loco con su(s) libro(s).
diciembre 27, 2011
noviembre 23, 2011
noviembre 19, 2011
Viaje a la empanada
Sábado 14:30. Salgo del subte. Me estoy muriendo de hambre porque desde bien temprano estoy en pie y (durante y) tras la clase de alemán vengo pensando qué manducar. El hecho de haber recargado la subtecard dejó a mis enjutos bolsillos la módica suma de 12 pesos. Está claro: un par de empanaditas al pasar me harán revivir. Sí, es más, conozco un rinconcito por acá, unas buenas empanadas... ya las estoy saboreando mentalmente mientras me dirijo a ellas.
Y entonces sucede. Un vendedor ambulante de libros. Libros usados, por supuesto, libros baratos. Sucumbo como siempre y resulta que encima tiene cosas interesantes. Y de repente lo tengo frente a mis ojos... aunque en realidad no es sólo uno, el muy desgraciado tiene dos ejemplares del librito que justo hace unos días estaba queriendo reponer en mi biblioteca: Guerra del tiempo, de Alejo Carpentier. Es obvio, cada uno cuesta $12.-
Comí las dos míseras empanadas ($5,50 c/u) pensando en Alejo, el precio y el valor de las cosas. Ya me compraré el librito; esto no va a quedar así, estómago.
octubre 16, 2011
Oh, no! Mató Péy & Co.
Sí, cuando el gasismo alcanza niveles épico-altos, uno entra a boludear con las palabras. O al menos yo, y eso ya lo saben. El título de esta sandez es, por un lado, clara prueba de ello y de los estragos del alpedismo. El contenido del post, por otro lado (o por el mismo), es meramente más muestra de gasificación neuronal. Hecha tal advertencia a vuestra salud mental, procedo a compartir con ustedes tamaña ñoñez.
Sabido es (aunque las más de las veces sólo por intuición consuetudinaria —si acaso cosa tal existe— que por un estudio serio de la cuestión) que a determinado sonido corresponde alguna que otra respectiva onomatopeya que medianamente podemos balbucear por escrito. Así, por ejemplo, para nosotros (hispano-hablantes) un perro ladra “guau guau”, un gato maúlla “miau miau” y nos reímos con “ja ja ja”. La digresión al mundo onomatopéyico según la lengua hablada mejor dejarla para otra ocasión, apenas sirva de muestra-ejemplo-botón lo que hace el inglés para que se entienda a qué no voy a referirme: en inglés, un perro (grande) ladra “woof woof”, un gato maúlla “miaow miaow” y, para reírse, nada mejor que “ha ha ha”.
Ahora bien, he aquí el dilema con el que me he topado. En uno de nuestros habituales delirados chats con Ivana, quisimos —sin llegar más que ocurrencias ridículas— plasmar ortográficamente la onomatopeya del chasquido de los dedos tan característica de la canción de Los Locos Adams. Labor infructuosa que me dejó además una buena dosis de consternación. Creo con convicción que tal sonido debería tener su respectiva onomatopeya pero resulta que “oh, no, no la tiene”, o al menos no está instaurada como tal y no sé cómo podré continuar viviendo así. Intento e intento pero no llego a nada decente (¿“tris tris”? ajjj). Así que, si se te ocurre algo que pueda salvar mi vida, si acaso algún idioma logró esta grandeza, please, no dejes de compartirlo. Gracias.
septiembre 19, 2011
Estoy en un brete
Últimamente me están causando mucha gracia las palabras de la lengua española terminadas en -ete. Y no, no necesariamente me refiero a cosas como sorete u ojete, sino más bien del estilo: volquete, flete, etc. Cada vez que digo una de estas palabras en voz alta me sale un mueca entre de risa y de asquete.
agosto 29, 2011
Let's run
Correr con vos. Correr a tu lado. Correr de la mano. Correr por vos. Correr hacia vos. Correr a verte. Correr a las agujas del reloj. Correr al placer. Correr para poder estar con vos. Correr de las agujas del reloj. Correr de acá para allá. Correr por placer. Correr de allá para acá. Correr, correr y correr. Salvo correr de vos, correr en todas sus formas (y estar en forma).
Not to touch the earth. Not to see the sun.
Nothing left to do but run run run. Let's run.
C'mon, baby, run with me. Let's run.
Nothing left to do but run run run. Let's run.
C'mon, baby, run with me. Let's run.







